Lo importante, en 30 segundos:
- Llevo 400 km probando unas ruedas de cinco palos de carbono en mi gravel.
- Lo bueno: cero mantenimiento, se limpian en minuto y medio y no hay radios que se oxiden cerca del mar.
- Lo malo: con viento lateral son una vela, pesan más de lo que deberían y no absorben absolutamente nada.
- Dos extras que casi nadie menciona: en pista son una diana para las piedras, y no las verás ni en Unbound ni en The Traka.
- Veredicto: si ruedas en terreno liso y sin vientos laterales, son una bestia. Si vives en un sitio como Gran Canaria, no son para ti.
Me han prestado unas ruedas de palos y llevo unos 400 kilómetros con ellas en la gravel. Y te voy a ser sincero: no me están gustando todo lo que pensaba que me iban a gustar.
Te cuento por qué, con lo bueno y lo malo, mientras te enseño una de las rutas más míticas de Gran Canaria: Tirma y La Aldea, en su versión corta.
Qué son y por qué llaman tanto la atención
Son unas llantas de cinco palos de carbono. Y lo primero que hay que decir es lo evidente: son espectaculares de ver. Cuando paro a tomarme un café con esta bici, la gente que ni siquiera es ciclista me pregunta por las ruedas. Es lo primero en lo que se fijan, porque no se parecen a nada.
Estas ruedas no nacieron para el gravel. Vienen del triatlón, de la pista y de la contrarreloj, disciplinas donde la aerodinámica lo es todo. Y la evolución ha ido siempre en la misma dirección: de seis palos a tres, e incluso he llegado a ver de dos en pista. Para gravel se montan de cinco palos, entiendo que buscando algo más de resistencia. Quédate con ese origen, porque al final del artículo vuelve a aparecer.
Lo bueno: tres ventajas que son reales
1. Mantenimiento cero
Esta es la grande. No hay radios que tensar y la llanta no se te descentra, porque es una especie de bloque sólido de carbono. Se acabó el ir al taller a que te centren una rueda.
2. Se limpian en minuto y medio
No es una tontería si haces gravel de verdad. Con la bici seca, un cepillo o un trapo, y en minuto y medio la tienes impoluta. Con una rueda de radios te pasas mucho más tiempo entre alambre y alambre.
3. No hay radios que se oxiden
Y esto en Canarias importa: si ruedas cerca del mar, la sal se come los radios. Aquí sencillamente no hay radios que oxidar.
Lo malo: tres razones por las que no me convencen
1. Son una vela
Toda la aerodinámica de estas ruedas viene de que los palos hacen las veces de vela cortando el viento. De frente, espectacular. Pero si el viento te da de lado, esa misma vela te mueve la bicicleta.
Y no hablo de una molestia: si estás girando, vas a buena velocidad y te entra una racha, es complicado llevar la bici donde tú quieres. En días de mucho viento llega a asustar.
2. Pesan más
Son más pesadas que unas llantas de radios del mismo nivel de precio. Yo vengo de unas Enve SES 3.4 y el peso extra se nota, sobre todo en las subidas.
Es justo decir que tiene su contrapartida: en llano, una vez coges inercia, la mantienen mucho mejor. El problema es cuando vives en una isla con el desnivel de Gran Canaria: a las tres, cuatro o cinco horas de ruta, ese peso lo acabas pagando.
3. Y la que menos me gusta: la rigidez
No absorben absolutamente nada.
Al principio, cuando vas fresco, ni te enteras. Pero cuando llevas muchas horas, esas vibraciones que la llanta no está absorbiendo las está absorbiendo tu cuerpo. Terminas más cansado y con molestias en brazos, cuello y espalda.
Y esto es lo que casi nadie te cuenta: en el mundo del ciclismo se vende la rigidez como si siempre fuera buena. En una contrarreloj de 40 minutos, lo es. En una ruta de gravel de cinco horas, la rigidez juega en tu contra.
Dos puntos extra que conviene saber
Son una diana para las piedras
En pista hay mucho más material expuesto. Un radio es un alambre fino: si le da una piedra ni te enteras, y muchas veces las piedras pasan directamente entre los radios. Con un palo es mucho más fácil llevarte un toque lateral.
Matiz honesto: los fabricantes suelen dar unos 3 años de garantía para reparaciones, así que no es que un golpe te deje sin rueda. Pero ojo a la diferencia práctica: no es algo que cualquier taller te pueda arreglar. A mí no me ha pasado nada en estos 400 km, pero si haces muchos kilómetros de pista, es un riesgo real que sumar a la ecuación.
Mira lo que llevan los profesionales
Es verdad que los profesionales llevan muchas veces lo que les pagan por llevar, así que hay que cogerlo con pinzas. Pero aun así, la pregunta es legítima: si no estamos viendo este tipo de ruedas en carreras como Unbound o The Traka, quizá sea porque no son las más adecuadas para este estilo de prueba.
Veredicto: ¿son para ti?
Para ti NO son si vives en un sitio con desnivel y con viento lateral, o si haces rutas largas donde la fatiga acumulada importa. Ahí las desventajas pesan más que las ventajas. Y ese es mi caso en Gran Canaria.
Para ti SÍ son si ruedas en terreno liso —tipo Girona—, si donde vives apenas da el viento, o si vas a hacer alguna prueba concreta donde la aerodinámica y el mantener la inercia sean una ventaja real. En esas condiciones cumplen muy bien.
Es decir: no son malas ruedas. Son ruedas muy específicas que la industria está vendiendo como si fueran de uso general.
La ruta del vídeo: Tirma y La Aldea desde Artenara
Esta es la versión más corta de la mítica ruta de Tirma, saliendo desde las inmediaciones de Artenara. Y es de las más espectaculares que puedes hacer en Gran Canaria.
Lo que te vas a encontrar:
- La presa y el Valle de las Lágrimas. Nosotros lo hacemos bajando. Es uno de los dos puntos de la isla donde más ciclistas de carretera se concentran, y las vistas desde el molino son una barbaridad.
- El barranco hasta el Puertito de La Aldea. Aquí puedes seguir hacia el pueblo de La Aldea o bajar al puertito, que es donde paramos a tomar el café.
- De La Aldea hacia Andén Verde. Un espectáculo. Es la antigua carretera, reacondicionada para paseo y un poco abandonada, y eso le da un rollo muy épico.
- El Mirador del Balcón. Suele haber bastante gente, sobre todo los fines de semana. Hay un kiosco donde comprar agua, pero no cuentes con ello.
- Tirma. El tramo son unos 17 km de pista de tierra, que hicimos en 1 hora y 35 minutos yendo tranquilos y con un par de paradas.
Dos consejos importantes si la haces:
- Ve cargado de agua siempre. Los puntos para rellenar son escasos y el principal es el Puertito de La Aldea.
- Lleva como mínimo cuatro barritas de las buenas, con carbohidrato suficiente.
Desde Tirma puedes hacer un pequeño loop por Tamadaba o volver hacia Artenara, que es donde empezamos.
👉 Descárgate el track aquí
Preguntas frecuentes
¿Qué es una rueda de palos?
Es una rueda en la que no hay radios: el aro y unos pocos palos anchos forman una única pieza estructural de carbono. Las de gravel suelen llevar cinco palos; en pista y contrarreloj se ven de tres e incluso de dos.
¿Necesitan mantenimiento las ruedas de palos?
Prácticamente ninguno. No hay radios que tensar ni centrado que ajustar, y al no haber radios tampoco hay nada que se oxide.
¿Son buenas las ruedas de palos para gravel?
Depende mucho de dónde ruedes. En terreno liso y sin viento lateral funcionan muy bien. En zonas con desnivel, viento o rutas largas, sus tres desventajas —la vela, el peso y la rigidez— pesan más que sus ventajas.
¿Por qué las ruedas de palos se mueven tanto con el viento?
Porque los palos actúan como una vela. De frente eso las hace muy aerodinámicas, pero con viento lateral esa misma superficie empuja la bicicleta, sobre todo en rachas.
¿Se pueden reparar unas ruedas de palos?
Los fabricantes suelen ofrecer alrededor de 3 años de garantía para reparaciones. La diferencia con una rueda de radios es que no es un arreglo que pueda hacerte cualquier taller: dependes de la marca.
¿Usan los profesionales ruedas de palos en gravel?
No es habitual verlas en pruebas como Unbound o The Traka. Su terreno natural sigue siendo la contrarreloj, el triatlón y la pista.
Rueda conmigo
🎥 El vídeo completo con las ruedas y la ruta: https://youtu.be/AAv8Pg5KdxA?si=N1PwbVvDHkL78z-P
🚴 El track de la ruta Tirma–La Aldea desde Artenara: https://localguidegrancanaria.com/ruta-corta-de-tirma-en-bicicleta-de-gravel/
🔪 La navaja multiusos de Chela Clo by Victorinox que enseño en el vídeo: es de llavero, cabe en cualquier bolsillo y me ha sacado de mil apuros — desde cortar hilos con las tijeras hasta quitarme púas de tunera con las pinzas. Edición limitada. Consíguela aquí
📩 Newsletter con todo lo que voy probando, rutas y artículos con más datos: suscríbete aquí

Deja una respuesta
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.